Episodio 30: Propósito de Año Nuevo: escribir el TFG. Cómo hacerlo bien

¿Vuelves a matricular el TFG año tras año porque no consigues terminarlo nunca?

Si quieres romper este círculo vicioso, escucha (o lee) el episodio del podcast de esta semana.

En este episodio te contaré:

  • cómo planificar una tarea tan grande y tan abstracta como «hacer el TFG» para llevarla a cabo con éxito
  • qué errores evitar para no tener que matricular el TFG una y otra vez

Dale al play y que lo disfrutes 🙂

Si eres de l@s que prefieren leer, te he preparado un resumen de lo que he hablado en este episodio.

Ya sé que estamos a mediados de febrero, pero puede que tu propósito de Año Nuevo haya sido «hacer el TFG». Bien porque este año te toca hacerlo por primera vez bien porque tienes que repetirlo y has decidido que este año va a ser el definitivo.

Por eso en este episodio quiero explicarte cómo planificar bien una tarea tan grande y abstracta como «hacer el TFG» para que consigas tu objetivo y termines el TFG a tiempo.

Te indicaré cuatro errores que se cometen a la hora de planificar este objetivo y qué debes hacer para lograr tu meta.

No te vengas arriba

Muchas veces pasa que, cuando te pones a planificar tus objetivos para el año nuevo, estás lleno de energía y motivación y te vienes arriba.

Es decir, subestimas qué puedes hacer a lo largo del año y planificas en exceso.

Por ejemplo, te propones trabajar sobre tu TFG tres horas cada día, los 7 días de la semana o piensas que vas a dedicar los fines de semana enteros.

Todos estos objetivos tan ambiciosos te parecen realistas y fáciles de cumplir a diario y puede que durante las primeras semanas hasta los cumplas.

Pero luego llega tu día a día (con tu trabajo, la familia y otras asignaturas que debes aprobar), tu motivación y tu energía se desinflan, te sientes cansado y pinchas.

Y cuando pinchas, te desanimas.

Y cuando te desanimas, abandonas tu objetivo y al final te enfrentas a otro año que no haces el TFG.

Mi consejo: a la hora de planificar ten en cuenta la rutina y las obligaciones de tu día a día.

Ten en cuenta tu horario de trabajo (si trabajas) o las otras asignaturas, familia, hijos, etc.

Adapta tu objetivo (que es hacer el TFG) a todas las tareas que ya tienes, en vez de poner patas arriba tu rutina.

Sé realista. Primero pon en tu planning todas las tareas «de obligado cumplimiento» y busca huecos que puedes aprovechar para hacer el TFG.

Obviamente, si analizas todas tus tareas y te das cuenta de que no tienes tiempo para trabajar en tu TFG ni siquiera 15 minutos al día, tendrás que cambiar algo.

Hay cosas que no podrás quitar. Por ejemplo, si trabajas, no podrás dejar de trabajar. Si el TFG no es la única asignatura que te queda, tendrás que estudiar para sacar las demás asignaturas también.

Pero a lo mejor puedes reducir el tiempo que pasas en las redes sociales o viendo series en Netflix.

O a lo mejor te has puesto demasiados objetivos y necesitas priorizar. Si te has propuesto ir al gimnasio tres veces por semana y sacar el TFG, y ves que entre las demás obligaciones que no puedes quitar, la vida no te da para todo, quizás deberías dejar lo del gimnasio para cuando termines el TFG.

Si no es la primera vez que matriculas el TFG, si ya has intentado sacarlo en los años anteriores y no lo has conseguido, te aconsejo que pienses y averigües qué ha podido fallar.

Analiza qué ha ido mal, por qué no terminaste el trabajo a tiempo.

¿Ni siquiera llegaste a ponerte? ¿Te pusiste, pero luego te desinflaste? ¿No sabías qué tenías que hacer? ¿Te bloqueaste a la hora de escribir? ¿Te entró miedo o te desanimaste y lo pospusiste para el año siguiente?

Analízalo. ¿Qué ha pasado por lo que no has conseguido tu objetivo?

Puede que tus respuestas te ayuden a encontrar un patrón y no volverás a repetir los mismos errores.

No te lances a escribir sin saber qué tienes que hacer

Y no solo a escribir. No te lances ni siquiera a planificar sin saber qué tienes que hacer.

Ya sé que si no te pones a escribir, tienes la sensación de que no estás haciendo ni avanzando nada, pero no es así.

Ante todo necesitas saber qué tienes que hacer, qué tipo de trabajo te piden en tu centro, qué estructura debe tener.

No en todos los centros piden el mismo tipo del TFG.

Mi consejo: antes de ponerte a planificar tu trabajo, averigua qué TFG tienes que hacer.

Seguro que encontrarás esta información en la guía del TFG de tu centro de estudios.

Hay dos causas principales del bloqueo: la gente se suele bloquear cuando tiene que empezar a escribir o porque no tiene claro qué tiene que hacer.

Este segundo tipo de bloqueo es muy común entre los estudiantes que se enfrentan por primera vez al TFG.

La buena noticia es que se trata de un bloqueo que es muy fácil de solucionar. En cuanto te queda claro qué tipo de trabajo te piden en tu centro, arrancas.

Así que el primer punto de tu plan de acción debe ser consultar la guía y averiguar qué estructura debe tener tu TFG.

No pretendas comerte a un elefante de una sentada

Ya lo expliqué varias veces, pero por si acaso lo repito: con elefante me refiero a una tarea grande que no puedes completar en una tarde o en un fin de semana (hablé más sobre esto en este episodio).

Si solo te centras en el resultado, que es tener el TFG acabado, y lo ves como una sola tarea, la magnitud de este tarea te va a agobiar y te bloquearás.

Mi consejo: divide ese «hacer el TFG» en muchas tareas más pequeñas.

¿Qué en concreto significa hacer el TFG? ¿Qué tareas debes completar para conseguir ese objetivo? ¿Qué tienes que hacer para tener el TFG listo?

Seguramente tendrás que buscar el tema, estructurar el trabajo, buscar la bibliografía, etc.

Decir «hacer el TFG» es muy abstracto. Divide tu objetivo en tareas más concretas y más pequeñas.

Al principio te recomiendo tareas de 15 minutos, como mucho media hora. Así no te vas a agobiar que tienes que estar una hora trabajando en el TFG y no te inventarás excusas para no ponerte.

Si trabajas 15 minutos cada día, crearás el hábito de ponerte con el TFG a diario. La disciplina y la constancia son dos elementos indispensables para completar con éxito una tarea que requiere varios meses de trabajo.

No esperes a que te llegue la motivación

No esperes sentirte motivado para ponerte a trabajar con tu TFG.

¿Por qué?

Porque es una pérdida de tiempo.

Basar tu trabajo en la motivación no es buena idea. Te lo digo desde la experiencia.

Cuando escribía mi tesis doctoral perdía horas buscando en Google «cómo motivarse para escribir la tesis doctoral» y te aseguro que no funciona.

La motivación es muy volátil. Al principio es muy probable que te sientas muy motivado y con la energía a tope, pero según vaya pasando el tiempo tu motivación va a ir menguando.

Es lo que suele pasar con los propósitos de Año Nuevo. En enero nos sentimos eufóricos y vamos a tope con ellos, pero a mediados de febrero nuestro ímpetu se desinfla y nuestros propósitos pasan a la historia.

Con el TFG te puede pasar lo mismo. Puede que empieces fuerte, pero no puedes esperar que tu motivación dure siempre.

Mi consejo: en vez de buscar la información sobre cómo motivarte para ponerte con el TFG, elabora un plan de emergencia.

Piensa qué puedes hacer en los días malos cuando no tengas ganas de ponerte con tu TFG.

Planifica tareas muy pequeñas, de 5 minutos, para que te ayuden a vencer tu pereza y ponerte. Piensa en algo tan diminuto como encender el ordenador y trabajar durante 3 minutos.

Puede parecerte ridículo, pero es muy probable que una vez que te pongas, sigas trabajando.

La motivación surge de la acción, aumenta según vas haciendo las cosas.

La motivación llega cuando vences la pereza y te pones a hacer lo que debes hacer, no al revés. No esperes a sentirte motivado para ponerte a hacer tu TFG.

Piensa cuándo tu motivación suele desaparecer. Sobre todo si no es la primera vez que intentas hacer el TFG.

¿Cuándo perdías las ganas de seguir con ello? ¿Cuando aparecían problemas, no encontrabas la bibliografía, te tocaba escribir y te bloqueabas?

¿Qué hacían en vez de? ¿Te ponías a planchar, recoger la casa, ver series en Netflix, te perdías en Facebook?

Analízalo porque puede que saques un patrón y puedas anticiparte a él con tu plan de emergencia.

Cuando detectes que empiezas a procrastinar, no pierdas el tiempo en buscar la motivación, sino pon en marcha tu plan de emergencia.


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Nos escuchamos el lunes que viene. ¡Hasta entonces y que pases muy buena semana!