Episodio 22: No te comas a un elefante de una sentada

Si solo con pensar en la infinidad de tareas que tienes que hacer para redactar tu TFG te entra un sudor frío y te paralizas, en esta entrada encontrarás la solución a tus males.

Y tranquil@ que no voy a hablarte sobre cómo comer a un pobre elefantito porque soy vegana (bueno, y aunque no lo fuera).

En este episodio te contaré:

  • qué tiene que ver un elefante con el TFG
  • qué hacer cuando escribir tu TFG te parece imposible
  • cómo se come a un elefante
  • cómo dividir el TFG en tareas pequeñas
  • cómo de pequeñas deben ser esas tareas

Dale al play y que lo disfrutes 🙂

Si eres de l@s que prefieren leer, te he preparado un resumen de lo que he hablado en este episodio.

Qué tiene que ver un elefante con el TFG

Obviamente, no vamos a hablar de comer a un elefante ni ninguna carne rara.

Cuando hablo de comer a un elefante, me refiero a lidiar con una tarea grande.

Hacer el TFG desde luego es una tarea considerable que requiere tiempo. Es imposible completarla en una tarde, por eso yo la llamo tarea elefante.

Para terminar con éxito una tarea elefante necesitas una estrategia adecuada. A continuación te explicaré qué tienes que hacer.

Por qué no es buena idea comerse a un elefante de una sentada

Ante todo porque es imposible.

Igual que no puedes comer a un elefante de una sentada porque explotarías de tanta comida, no pretendas quitarte de encima tu TFG en una tarde o en un fin de semana.

Pensar constantemente en todas las traes que necesitas hacer para terminar tu TFG es como empeñarse a comer a un elefante de una sentada. Lo único que consigues con eso es bloquearte.

Cuando se trata de una tarea grande, a medio o largo plazo, los resultados no se ven en poco tiempo, no ves el final, así que la magnitud de esta tarea te agobia y te paralizas.

A menudo comparo hacer el TFG con una escalera muy larga. Cuando empiezas, cuando todavía estás abajo, solo ves los peldaños y subir hasta arriba te parece agotador e imposible.

Y si volvemos a nuestra comparación con el elefante, es como si estuvieras mirando al elefante que te toca comer y te agobiarías por la gran cantidad de comida que sabes de sobra que eres incapaz de digerir de una vez. Al final te bloqueas y no haces nada.

Entonces ¿cómo lo hago?

Bocado a bocado.

Es decir, en vez de pensar en todo lo que tienes que hacer y que es mucho, y que tienes la sensación de que no acabarás nunca, divide tu elefante en bocados pequeñitos y ve comiéndotelo bocado a bocado. Sin prisa pero sin pausa.

Con el TFG pasa lo mismo. Necesitas dividirlo en tareas pequeñas y, en vez de pensar de golpe en todo lo que tienes que hacer, ocuparte solo de una tarea a la vez.

Si fuera el ejemplo de subir la escalera, en vez de pensar en todos los peldaños que te esperan y lo agotado que te vas a sentir, piensa en un solo peldaño a la vez y ve subiendo de uno en uno.

Con perseverancia y disciplina, si te planificas, tarea a tarea terminarás el trabajo a tiempo. Así no te agobiarás ni te bloquearás porque solo tendrás que pensar en una acción.

Gracias a este sistema he conseguido terminar mi tesis doctoral a tiempo. Cuando pensaba en que tenía que escribir 300 páginas, me entraba de todo menos las ganas de trabajar. Me asustaba pensar en esta barbaridad de páginas que me quedaban por escribir.

Pero cuando dividí todo el proceso en acciones más digeribles, que podía completar en una hora, por ejemplo, todo se hizo mucho más sencillo.

Cómo dividir tu TFG en tareas pequeñas

Tú necesitas hacer lo mismo: dividir la elaboración de tu TFG en muchas tareas pequeñas.

Pero me puedes preguntar: ¿cómo lo divido? ¿En qué tareas lo divido? ¿Muchas, es decir, exactamente cuántas? ¿Cómo sé yo cuánto tiempo me va a llevar completar cada tarea?

La respuesta a todas estas preguntas depende de un factor clave.

¿Sabes qué tienes que hacer?

No es lo mismo si repites el TFG por la razón que sea y tienes experiencia que si lo matriculas por primera vez.

En el segundo caso probablemente todavía no sabes con qué se come todo esto de hacer el TFG, no tienes ni idea en qué consiste el proceso, qué tareas debes hacer ni cuánto tiempo te ocupará completar cada tarea.

Es bastante más difícil planificar y dividir la realización de tu TFG si nunca has hecho nada parecido.

Pero esto no significa que sea imposible.

Está claro que primero debes enterarte qué tienes que hacer. Qué tipo de trabajo te piden, qué quieren exactamente que hagas. Puedes encontrar esta información en la guía de elaboración del TFG. También puedes hablar con tu tutor. Si no consigues contactar con tu tutor, habla con los compañeros del año pasado. Hay grupos en Facebook sobre la elaboración del TFG en lo que suele haber gente de años anteriores.

Lo más importante es saber qué tienes que hacer. Cuanto más detalles sepas, más fácil podrás planificar las tareas.

¿Cómo de pequeñas deben ser las tareas?

Mi consejo es que sean tareas de 15 minutos o, como mucho, media hora.

Necesitas tareas pequeñas para que no te asusten y no te entre pereza hacerlas. No es lo mismo pensar que tienes que ponerte 10-15 minutos que una hora. Así tampoco te pondrás la excusa de no tengo tiempo, porque, no me cuentes milongas, no me lo creo que no tengas 10 minutos al día.

Hacer el TFG no solo es escribirlo. También necesitas pensar el tema, planificar el contenido, buscar la bibliografía, elegir los materiales, etc.

Pero ojo con ponerte una tarea tipo buscar la bibliografía. No es realista pensar que vas a encontrar la bibliografía para tu trabajo en 15 minutos. Puede que la encuentres en un día (AQUÍ puedes leer cómo), pero ni de broma te da tiempo seleccionar, revisar y leer todos los materiales.

El objetivo es dividir el trabajo en tareas tan pequeñas que no os dé pereza hacerla. Si os ponéis una tarea, pero luego no os apetece hacerla, eso significa que esa tarea es todavía demasiado grande. Mi consejo: desmenuzadla más. Hacedla más chiquitita.

Planifica

Dividir tu TFG en tareas pequeñas no basta para terminarlo a tiempo.

Necesitas pasar a la acción. Necesitas ir haciendo las tareas de una en una, ir comiéndote el elefante bocado a bocado.

Debes planificar todas las acciones que te has puesto e ir completándolas.

Más adelante hablaremos sobre cómo planificar hacer el TFG de forma efectiva, para que tu magnífico plan no se quede en agua de borrajas.

Dos grandes peros

Sé por experiencia que, cuando planificas tareas de 15 minutos (o menos), en tu cabeza surgen dos grandes peros.

El primero es: ya, ya, todo eso de dividir el TFG en tareas pequeñitas es muy bonito, pero ya me dirás cómo narices lo voy a acabar a tiempo si solo le dedico 15 minutos cada día.

Sé que parece algo imposible. Sobre todo, teniendo en cuenta que tienes unos tres meses (o menos) para hacer todo el trabajo. Pero créeme, aunque al principio solo le dediques 15 minutos, lo acabarás a tiempo.

Hablaremos de esto con más detalle en el próximo episodio.

El segundo pero es: pero es que cuando yo me pongo a hacer algo, quiero ver los resultados. Con 15 minutos al día esto va a ser eterno. No lo terminaré nunca.

Parece que es así, pero no es verdad. Te lo explicaré en el próximo episodio.


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Y gracias por estar allí al otro lado de la pantalla, porque sin vosotr@s esto no tendría sentido.

Nos escuchamos el lunes que viene. ¡Hasta entonces y que paséis muy buena semana!