Episodio 21: Por qué te bloqueas y no arrancas con tu TFG

Sabes muy bien que, si no presentas y apruebas el TFG, no te gradúas. Eres consciente de que tu futuro académico depende del dichos trabajo. Entiendes que es algo muy importante, sin embargo, no eres capaz de ponerte. ¿Por qué te pasa eso? ¿Cuál es el motivo por el que no consigues arrancar con tu TFG?

En este episodio te contaré:

  • si creo que el bloqueo existe o es una excusa
  • qué entiendo por bloqueo
  • por qué no eres capaz de ponerte con tu TFG a pesar de que tu futuro académico depende de él
  • cuáles son los dos miedos más comunes cuando te enfrentas a un TFG
  • por qué y cuándo el perfeccionismo es malo
  • qué expectativas relacionadas con el TFG son poco realistas
  • si compararte con los demás es bueno
  • cómo lo que piensas influye en que no te pongas a escribir

Dale al play y que lo disfrutes 🙂

Si eres de l@s que prefieren leer, te he preparado un resumen de lo que he hablado en este episodio.

¿El bloqueo existe de verdad o es una excusa?

Hay quien afirma que algo así como el bloqueo de escritor o el miedo a la página en blanco son meras excusas de gente vaga que no tiene ganas de ponerse a escribir. Que o te pones o no te pones, pero que de bloqueos nada.

Yo no estoy de acuerdo con eso. Pienso que el bloqueo existe.

Cuando sabes que tu carrera, tu título y tu futuro dependen del TFG y no te pones a escribir, nadie me va a decir que no lo haces solo porque eres vago. Hay demasiado en juego para que se trate solo de que no tienes ganas de ponerte a hacer tu TFG.

He sufrido el bloqueo en mis propias carnes y sé lo frustrante que es saber que tienes que ponerte a escribir pero no te sientes capaz de hacerlo. Y os aseguro, no es porque seas vago.

Cuando sabes muy bien que debes escribir tu trabajo y lo mucho que hay en juego, pero lo sigues posponiendo día tras día y año tras año, sufres por ello, te frustras y te sientes culpable, no eres vago, estás bloqueado. Punto.

Por supuesto esto no significa que ya te puedes ir olvidando de tu carrera y de tu título, y que vas a estar bloqueado para siempre y nunca jamás presentarás el dichoso TFG. Se puede salir del pozo. De hecho, a lo largo de este año académico vamos a hablar de cómo hacerlo. ¿Va a ser fácil? Probablemente no. ¿Requiere compromiso y esfuerzo de tu parte? Sí. ¿Es posible? Desde luego que sí.

Qué entiendo por bloqueo

Pues el círculo vicioso en el que sabes que debes escribir tu TFG, pero no te pones, te sientes culpable, para paliar esa culpa haces cosas como ver la tele, luego te sientes todavía peor porque sabes que has desaprovechado el tiempo y no has hecho nada con tu TFG, y ya que te sientes fatal no tienes ganas de ponerte con lo que te tienes que poner, entonces sientes culpa…

Parece que no te tomas el TFG en serio porque lo dejas para lo último en el día. Claro, no vas a hacer primero algo que te provoca un malestar tremendo. Esperas a que te entren ganas, pero eso nunca pasa. Entonces sientes culpa y… hola, círculo vicioso.

Para sentirte mejor te inventas excusas. No te pones con el TFG porque no tienes tiempo. Tienes familia, trabajas, estudias y haces mil cosas más, y es normal que no escribas tu TFG. Es que solo lo escribe y lo aprueba gente que no tiene familia, trabajo ni otras asignaturas, ¿verdad? Sabes que no, entonces sientes culpa…

Por qué te bloqueas

Ahora, la pregunta que nos hacemos todos cuando sufrimos el bloqueo es: ¿si sé que el TFG es importante porque mi título depende de ello, por qué no soy capaz de ponerme? ¿Por qué parece que no me lo tomo en serio?

Los motivos son varios. Puedes sufrir solo alguno de ello o padecerlos todos, pero basta con uno para que te quedes paralizado a la hora de arrancar con tu trabajo. A lo largo de esta temporada hablaremos sobre cómo lidiar con cada uno de estos motivos.

No sabes cómo hacerlo

Cuando tienes que hacer el TFG, lo más seguro es que sea la primera vez que te enfrentes al trabajo de este tipo. Apuesto a que durante los cuatro años de carrera nadie te ha explicado paso a paso cómo hay que hacer un trabajo de investigación.

Es algo nuevo y es normal que no tengas experiencia, sientas incertidumbre, tengas miedo y que ese miedo te paralice.

Como he dicho en el episodio anterior, si te has atascado con tu TFG porque no sabes qué y cómo tienes que hacer, la solución es relativamente sencilla: busca información. Ya sé que no siempre es fácil porque la guía está escrita en klingon y los tutores no siempre responden, pero a lo mejor te aclara algo la primera temporada de mi podcast. También puedes unirte a algún grupo de Facebook o de Whatsapp de alumnos que, como tú, están haciendo el TFG.

Tienes miedo

Si es la primera vez que haces el TFG, te enfrentas a una situación desconocida. Es algo nuevo para ti, pero tu futuro depende de ello y eso te aterra porque te falta confianza en ti mismo. Crees no eres capaz de escribir un buen trabajo.

Puede que tengas miedo. Los dos miedos más comunes son el miedo a suspender y el miedo a la crítica por parte de tu tutor. Piensas que va a criticar todo lo que le mandes, te dirá que tu trabajo es lo peor y no vas a aprobar en la vida.

Con tanta carga, responsabilidad y miedo es normal que te quedes paralizado.

Quieres hacerlo perfecto

A primera vista puede parecer que ser perfeccionista es algo bueno. ¿Por qué iba a ser malo querer hacer las cosas perfectas?

Cuando en una entrevista de trabajo preguntan por los defectos, todos sabemos que no vamos a decir que somos impuntuales y vagos. En realidad se trata de encontrar algo que pueda parecer malo, pero que en realidad no lo sea. Por eso, muchos decimos que nuestro defecto es ser prefeccionista.

Aunque en nuestra sociedad el perfeccionismo sea considerado una virtud, en realidad no lo es.

A ver, si te esfuerzas en hacer todo perfecto pero lo haces y entregas tus proyectos en el tiempo requerido, no hay ningún problema.

Pero si el empeño de hacerlo perfecto hace que te bloquees y nunca acabes lo que empiezas, el perfeccionismo es un obstáculo que te impide avanzar y no es bueno. Si este es tu caso, o cambias o no arrancarás con tu TFG en la vida. Si no sabes cómo hacerlo, no te preocupes porque en los capítulos posteriores hablaremos sobre cómo lidiar con el perfeccionismo.

Tienes unas expectativas poco realistas

Si piensas que te vas a quitar de encima el TFG en un finde o en una semana, estás teniendo unas expectativas muy poco realistas.

Si esperas que todo sea un camino de rosas, sin dificultades y que de un día para otro tengas casi todo hecho, cuando te pongas a trabajar con tu TFG y veas que no es así, es muy probable que te desanimes y te bloquees.

No digo que hacer el TFG siempre sea un calvario. No tiene por qué serlo. Pero tampoco puedes esperar que te lo vas a pimplar en un par de tardes. Prepárate bien porque escribir tu TFG no se parece a un sprint de 100 metros lisos, sino más bien a una carrera de fondo y, a menudo, con obstáculos.

Te comparas

Ves que tu amigo (o amiga) ha hecho un TFG estupendo, lo ha presentado en la primera convocatoria y encima ha sacado la matrícula, mientras que tú vas lo vas posponiendo año tras año y encima no eres capaz de escribir ni una sola palabra.

Si, cuando te comparas, te sientes peor, te desmotivas y piensas que eres tonto (o tonta), para. Deja de compararte con los demás.

La gente suele mostrar al mundo su mejor versión. A nadie le gusta hablar de sus fracasos, momentos difíciles y días de mierda. Nadie sube a las redes sociales su foto recién levantado, con las legañas y con el pelo hecho un asco. Pensamos que a todos les va genial, mientras que nuestra vida es un asco. Por eso esta temporada he decidido hablar de la cara oscura de hacer el TFG, de los bloqueos, los momentos malos y difíciles. Para deciros que no estáis solos y que se puede salir del pozo.

Cuando nos comparamos, solemos contraponer el éxito de alguien a nuestro fracaso. Comparamos la mejor versión de una persona, su escaparate, con la peor versión de nosotros mismos, nuestro cuarto trastero. No es justo hacer eso.

Si compararte con alguien que ha conseguido aprobar el TFG te motiva, te anima a seguir y te llena de energía positiva, adelante, compárate lo que quieras. Pero, si al compararte, te sientes hecho una mierda, deja de hacerlo.

Tienes un diálogo interno de mierda

Cuando sabes que tienes que hacer el TFG, pero no te pones, apuesto lo que quieras a que por dentro te dices todo menos guapo.

Te sientes culpable y te dices a ti mismo que eres lo peor, un vago y un fracasado que nunca terminará la carrera por culpa del dichosos trabajo de fin de grado.

Estos pensamientos tan bonitos y motivadores te generan un estado de ánimo tan positivo que tu nivel de energía está arrastrándose por el suelo. ¿Cómo te vas a poner con el TFG estando así?

Si quieres arrancar, deja de machacarte y cambia tu charla interna. Más adelante hablaremos sobre cómo hacerlo.


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Y gracias por estar allí al otro lado de la pantalla, porque sin vosotr@s esto no tendría sentido.

Nos escuchamos el lunes que viene. ¡Hasta entonces y que paséis muy buena semana!

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