Episodio 20: De qué voy a hablar en la nueva temporada

¡Hola! ¿Qué tal tu verano? Espero que hayas descansado y recargado las pilas porque este año ya sabes qué es lo que toca: el TFG.

Hoy es el primer lunes de octubre, así que empezamos la nueva (segunda) temporada del podcast. He preparado algunos cambios de los que voy a hablarte en este episodio. Pero que no cunda el pánico. Seguiremos hablando sobre cómo hacer un buen TFG.

En este episodio te contaré:

  • cuál va a ser la nueva temática del programa
  • por qué he decidido cambiar
  • por qué el nuevo enfoque es tan importante

Dale al play y que lo disfrutes 🙂

Si eres de l@s que prefieren leer, te he preparado un resumen de lo que he hablado en este episodio.

Cuál va a ser la nueva temática del programa

Sí, voy a cambiar ligeramente el contenido del programa.

Que no cunda el pánico ni nadie se rasgue las vestiduras; el tema principal va a seguir siendo el TFG. Seguiré compartiendo consejos sobre cómo hacer un buen trabajo de fin de grado.

La temporada pasada me he centrado en los entresijos. Hemos hablado sobre qué es el TFG, cuánto tiempo requiere, qué información se puede encontrar en las guías, dónde y cómo buscar la bibliografía, cómo redactar cada parte de un trabajo de investigación, qué tiempos verbales utilizar en cada una de ellas, qué es la metodología, cómo citar en formato APA…

En el último newsletter te he enviado la lista de los 10 episodios más escuchados de la temporada pasada. Si te la has perdido porque todavía no eres uno de mis suscriptores, puedes apuntarte ahora mismo AQUÍ.

Volviendo al tema de la nueva temporada, aunque siga explicando cosas relacionadas con la estructura de un TFG, este año quiero enfocarme en los bloqueos.

Qué entiendo por bloqueos

Me refiero a cuando no eres capaz de escribir tu TFG.

A ver, en realidad, puedes estar bloqueado por dos motivos. Primero porque no sabes en qué consiste el TFG, no tienes ni idea qué tienes que hacer ni cómo. El segundo motivo tiene que ver más con un bloqueo interno. Es decir, te has informado, sabes qué tienes que hacer, te queda claro en qué consiste el trabajo, has elegido el tema, has leído la bibliografía, pero no te pones. No escribes.

Y yo quiero dedicar esta temporada a este segundo tipo de bloqueo. Cuando en teoría deberías estar escribiendo porque sabes qué tienes que hacer, pero no te pones. Lo dejas de un día para otro hasta que se te pasa la fecha de junio, entonces decides presentarlo en septiembre, pero tampoco te pones, pasa septiembre y tu sigues igual. Vas matriculando el maldito TFG año tras año y no hay forma de que te lo quites de encima.

Durante esta segunda temporada compartiré contigo todo lo que he aprendido para vencer este bloqueo, ponerte a escribir y de una vez terminar el trabajo.

Por qué he decidido cambiar

Porque creo que este tipo de bloqueo es el problema raíz por el que muchos alumnos no consiguen presentar el TFG.

El bloqueo relacionado con la falta de conocimiento tiene una solución más fácil. Cuando no escribes porque no sabes qué tienes que hacer, basta con que alguien te explique en qué consiste el TFG y arrancas.

Ya lo sé, sé que no siempre es tan bonito, que los tutores no responden a los correos y en general todo el mundo anda perdido. Pero siempre puedes unirte a algún grupo de alumnos que hacen el TFG o hablar con los compañeros de años anteriores. También puedes escuchar la primera temporada de mi programa en la que hablo de asuntos muy prácticos sobre en qué consiste el TFG y cómo hacerlo. Y si esto no fuera suficiente, tienes mi libro disponible en Amazon.

Sin embrago, cuando no escribes aunque sepas qué y cómo tienes que hacer, tu bloqueo es más profundo (probablemente tendrá que ver con miedos, inseguridad, perfeccionismo, etc.) y hacer que arranques requiere más tiempo y más trabajo.

Durante los meses de verano me han llegado varios alumnos incapaces de arrancar a escribir el trabajo no porque no sabían qué tenían que hacer, sino porque no conseguían ponerse. Sé cómo se sentían porque yo con mi tesis doctoral he pasado por lo mismo. He sufrido este tipo de bloqueo en mis propias carnes y sé lo frustrante que es.

Por eso he decidido en esta temporada centrarme en los bloqueos, porque creo que es un problema muy común y muy importante. Seamos sinceros: si no vences tu bloqueo, no hay TFG.

Cómo he tardado 6 años en escribir mi tesis doctoral

Como te he dicho antes, sé lo que se siente cuando uno está bloqueado porque lo he sufrido en mis propias carnes cuando escribía mi tesis doctoral. Bueno, escribía es mucho decir porque en realidad me sentía como si la tallara en piedra.

Ya que por fin hice mi tesis en el año 2015, seguía el antiguo plan de doctorado en el que no tenías límite para presentar la tesis. Podías ir matriculándola año tras año durante tanto tiempo cuanto quisieras. Y eso era lo que hacía yo, pero no era la única, había gente que llevaba 20 años matriculando la tesis, con eso te lo digo todo.

Mi tutora era un cielo, tenía una paciencia infinita, me ayudaba mucho y nunca me juzgaba por no escribir. Cuando quedaba con ella, me sentía muy culpable por no avanzar y me daba mucha vergüenza decirle que una vez más no había hecho nada, pero no podía decirle otra cosa porque realmente no escribía ni una palabra.

Me sentía como cuando uno hace pellas, faltas un día a clase y no pasa nada, pero, como sigas faltando durante días o incluso semanas, es cada vez más difícil volver. Porque te da vergüenza aparecer en clase después de tanto tiempo como si nada. Pues me pasaba igual, el primer año cuando no escribía, no me parecía tan grave, pero en el cuarto año me sentía peor y en el quinto ni te cuento.

Era como si cavara un pozo cada vez más profundo y oscuro. Y cada año se hacía más difícil salir de allí. Al sexto año de ir matriculando mi tesis espabilé, pero no por voluntad propia.

Espabilé (y perdóname la dureza) a hostias. Tal cual. No me gusta aprender a golpes, prefiero ir haciendo las cosas con calma, pero en el caso de mi tesis en siete meses tenía escritas 300 páginas. Te preguntarás qué es lo que pasó.

Pues que eché mal las cuentas. En algún momento de esos seis años en los que estaba con la tesis entró el nuevo plan de doctorado. El antiguo plan que seguía yo iba a desaparecer. Yo pensaba que tenía tiempo para presentar la tesis hasta el año 2017, pero en febrero de 2015 me enteré de que, si no quería cambiar de plan a la fuerza y perder más tiempo todavía, tenía ocho meses para presentar la tesis, o sea, hasta octubre.

Además, mi tutora me dijo que a finales de año se jubilaba, así que si no espabilaba, no solo me cambiaban de plan, también me cambiarían de tutor.

Las dos noticias fueron como un cubo de agua helada. ¡Qué digo cubo! Una bañera o, mejor dicho, un depósito de agua, de esos que salen en las pelis americanas y en los que siempre esconden un cadáver.

¿Te recomiendo el mismo método para espabilar? Pues no. Créeme, no era nada agradable. El verano de 2015 fue uno de los peores veranos de mi vida. Desde luego fue el más agobiante. No se lo recomiendo a nadie.

¿Lo haría de otra forma? ¿Es posible hacerlo de otra manera? Sí y sí. Sí, lo haría de otra forma y sí, es posible hacerlo de otra manera. Te aseguro que, con todo lo que ahora sé de bloqueos, lo haría muy diferente. ¿Cómo? Es lo que te voy a contar a lo largo de esta temporada del programa.


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Y gracias por estar allí al otro lado de la pantalla, porque sin vosotr@s esto no tendría sentido.

Nos escuchamos el lunes que viene. ¡Hasta entonces y que paséis muy buena semana!

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