Episodio 28: 4 errores a la hora de redactar tu TFG

Cometer errores es la mejor forma de aprender.

Siempre y cuando alguien te indique que has cometido un error y te explique cómo arreglarlo para que no vuelvas a cometerlo en el futuro.

En el episodio de hoy te indicaré 4 errores más comunes y a la vez más graves a la hora de redactar un TFG.

En este episodio te contaré:

  • 4 errores de redacción más comunes que me he encontrado en los trabajos de fin de grado
  • qué hacer para evitarlos o cómo corregirlos

Dale al play y que lo disfrutes 🙂

Si eres de l@s que prefieren leer, te he preparado un resumen de lo que he hablado en este episodio.

Baner-Cómo-redactar-tu-TFG

En el programa anterior (que puedes escuchar AQUÍ) te he dicho que escribir bien no es un don, sino una habilidad que puedes aprender.

Como en cualquier tipo de aprendizaje, lo más normal es que, si el TFG es tu primer trabajo académico, al principio cometas errores.

Cometer errores es bueno, siempre y cuando aprendas de ellos. Lo malo es no saber que cometes un error e ir cayendo en él una y otra vez.

Hoy te voy a indicar 4 errores más comunes que cometen casi todos los estudiantes (yo, en mis años mozos, incluida) en su TFG.

Estos errores pueden bajar mucho tu nota o incluso, si los cometes todos y a tutiplén, pueden hacer que suspendas.

Vamos allá.

1. Personas verbales inconsistentes

Hay tres personas verbales más comunes que se utilizan en la redacción de un trabajo académico (bueno, ahora verás que en realidad son dos).

Para escribir tu trabajo puedes utilizar el yo (por ejemplo, El objetivo de mi trabajo es…), nosotros (El objetivo de nuestro trabajo es…) o la forma impersonal (El objetivo del presente trabajo es…).

El yo es la forma menos recomendada porque escribir en primera persona suena muy personal y es lo que se suele evitar en los trabajos académicos que, de por sí, se supone que deben ser científicos, objetivos e imparciales.

Nosotros o la forma impersonal son las más utilizadas en la escritura académica, pero te recomiendo que consultes la guía de elaboración del TFG de tu centro, porque algunas guías indican qué persona verbal debes usar en tu trabajo.

Si en tu guía no pone nada, yo apostaría por la forma impersonal que es la más segura.

Elijas la forma que elijas (nosotros o la impersonal), sé fiel a tu elección y no mezcles las formas a lo largo de tu trabajo.

Por ejemplo, si optas por la forma impersonal y escribes Entre las fortalezas más importantes de este trabajo se considera, no pongas unas líneas más abajo Pensamos que estos resultados son importantes porque…

Mezclar las formas verbales descoloca bastante al lector de tu trabajo. Elije una forma y sé consistente con ella.

2. Tiempos verbales inadecuados

Los tiempos verbales dependen de cada apartado, es decir, no utilizas el mismo tiempo verbal en el resumen que en los materiales y métodos, resultados o discusión.

El empleo de un determinado tiempo verbal en cada apartado no es algo muy rígido, pero sí que existen ciertas recomendaciones.

Ya hablé sobre este asunto en la temporada pasada (puedes escucharlo AQUÍ), pero voy a repasarlo brevemente otra vez.

El resumen se suele redactar en pasado aunque hay autores que los hacen en presente.

Es decir, algunos empiezan el resumen diciendo El objetivo del presente estudio fue… y otros prefieren poner El objetivo del presente estudio es…

Elije el tiempo que quieras, pero utiliza el mismo a lo largo de todo el resumen.

Eso sí, aunque el resumen esté redactado en pasado, la última frase correspondiente a las conclusiones se suele escribir en presente, por ejemplo, Se concluye que… (en vez de Se concluyó que…).

En la introducción se mezclan el pasado con el presente.

Por ejemplo, la justificación del trabajo (es decir, por qué es importante el tema de tu trabajo, por qué vale la pena investigarlo, cuáles son los problemas que acompañan el tema) se suele redactar en presente: La preocupación actual por… está en la base de este estudio o Esta investigación se considera pertinente y necesaria para…

Para hablar del objetivo del trabajo algunos utilizan el presente (El objetivo del presente trabajo es…) y otros prefieren el pasado (El objetivo del presente trabajo fue…).

Para comentar trabajo de otros investigadores, para hablar de la bibliografía, unos prefieren el pasado (La investigación de Fulanito y Menganito puso de manifiesto que… La teoría planteada por estos investigadores era que…), otros el presente (En el estudio de Fulanito y Menganito los autores señalan que…).

A la hora de describir tu bibliografía opta por la forma que quieras, pero sé fiel a ella, no mezcles.

Bueno, si quieres comentar en presente los trabajos contemporáneos y recientes, y en pasado los más antiguos, hazlo.

Si tienes que incluir la hipótesis de tu trabajo, el tiempo más utilizado es el presente (Se espera constatar que..., Nuestra hipótesis de trabajo predice que…).

El apartado de materiales y métodos se redacta en pasado. Salvo una excepción: cuando describes los test, cuestionarios o escalas que has utilizado en tu trabajo, lo haces en presente.

Por ejemplo, para describir a los participantes utilizas el pasado: En el estudio participaron un total de X estudiantes universitarios españoles con edades comprendidas entre X y X años.

Para indicar qué test, escala o cuestionario has utilizado en tu estudio lo mismo: En el estudio se utilizó la escala de…

Pero luego para describir esta escala, para decir qué evalúa, qué tipos de pregunta tiene, etc., allí ya debes utilizar el presente, por ejemplo: Esta escala está formada por X ítems que evalúan…

En cuanto a los resultados, hay autores que prefieren redactar este apartado en pasado (Los resultados indicaron que…) y los hay que utilizan el presente (Los resultados revelan que…).

Mi consejo es el de siempre: elije lo que quieras, pero no mezcles. Yo personalmente utilizaría el pasado, pero he visto muchos artículos en los que este apartado estaba escrito en presente, así que si lo prefieres, adelante.

Ahora bien, si en el apartado de resultados vas a utilizar tablas o figuras, entonces cuando hables de los datos recogidos en esas tablas o figuras, utiliza el presente. Por ejemplo: En la tabla X se muestra que… o En la figura Y se recogen los porcentajes de…

La discusión se suele redactar en presente.

Para indicar que los resultados de tu estudio concuerdan con los resultados de otros investigadores o, en cambio, son diferentes lo haces en presente: Los resultados concuerdan con el trabajo de Fulanito o Los resultados difieren de otros estudios realizados por Fulanito.

También utilizas el presente para explicar qué significan los resultados de tu trabajo: Los resultados sugieren que…

Lo mismo para indicar las fortalezas y las limitaciones de tu investigación: Entre las fortalezas más importantes del trabajo se considera… o Una limitación de este estudio es…

En las conclusiones se suele indicar qué significan los resultados de tu trabajo y proponer las propuestas de mejora para las futuras investigaciones.

Lo primero se redacta en presente: Los resultados reportados en este trabajo señalan que…

Para indicar las mejoras puedes emplear el presente (Se recomienda para futuros estudios…) o el futuro (Deberá investigarse más para…).

3. Poca claridad

¿A qué me refiero cuando digo que un trabajo tiene poca claridad?

Por ejemplo a que no tiene estructura o está estructurado de forma caótica, que las ideas no surgen una de otra de forma lógica, es un popurrí de ideas sin conexión.

El trabajo resulta poco claro cuando es difícil seguir el hilo, cuando no sabes hacia dónde va el autor ni qué quiere transmitirte. Cuando no sabes qué quiso investigar ni para qué.

También las frases muy largas restan claridad a tu trabajo. Sobre todo cuando no tienes práctica en redactar textos académicos, es muy probables que te líes con frases larguísimas y enrevesadas que oscurecen el texto.

Si ves que en algún párrafo te lías y no queda claro qué querías decir, revisa la longitud de las frases. Igual puedes decir lo mismo con frases más cortas y más sencillas.

Un trabajo académico o un artículo científico ante todo necesita claridad. Hay que escribirlo con orden, con lógica y con suficiente claridad como para que el lector del texto no tenga que comerse la cabeza para adivinar a dónde quería llegar el autor.

Evita el lenguaje pomposo y ten cuidado con la terminología. Claro que debes manejar el vocabulario y la terminología específicos de tu disciplina, pero no hace falta que emplees un lenguaje enrevesado, y no hace falta que te diga lo mal que queda cuando utilizas terminología inadecuada, ¿no?

Ordena tu ideas y estructura el trabajo de forma lógica. Hablé de la estructura en la temporada pasada, puedes escucharlo en ESTE EPISODIO.

4. Juicios tajantes y generalizaciones

Es el error más importante porque es el que más puntos resta.

Cualquier trabajo científico (me da igual si se trata de un artículo de investigación, un TFG, TFG o tesis doctoral) tiene que estar basado en la evidencia, en las pruebas.

Yo lo comparo con un juicio. Cuando quieres acusar a alguien de algo, necesitas pruebas. Todo el mundo es inocente hasta que se le demuestre lo contrario.

Tu trabajo es igual. Si quieres demostrar una teoría, necesitas pruebas que respalden tus palabras, necesitas basar tus opiniones en algo sólido.

Si no respaldas tus opiniones con una cita, tus palabras se quedan solo en eso: en una opinión y un trabajo científico no puede estar basado en opiniones personales.

Por ejemplo, si dices que Fulanito fue el primer investigador que estudió no sé qué, tienes que estar seguro de que Fulanito realmente fue el primero.

Si no has leído todos los trabajo anteriores a Fulanito para comprobar que efectivamente Fulanito fue el primero en hablar sobre no sé qué tema ni puedes respaldar esa afirmación con una cita, no seas tan tajante y suaviza la frase, poniendo, por ejemplo, Fulanito fue, probablemente, uno de los primeros investigadores en estudiar no sé qué.

Cuidado también con afirmaciones tipo Todos los españoles entre 16 y 18 años pasan mucho tiempo con el móvil.

Decir todos es muy tajante, además es una generalización. Ten cuidado con las palabras como todos, nadie, nunca, siempre porque son generalizaciones y en un trabajo académico no puedes generalizar.

Porque ¿cómo sabes que todos los españoles entre 16 y 18 años pasan mucho tiempo con el móvil?

Además, ¿qué quiere decir mucho tiempo? No es una medida muy precisa que digamos.

Quedaría mejor poner algo así como Entre los adolescentes entre 16 y 18 años hay una tendencia a pasar X tiempo con el móvil. Y necesitas respaldarlo con una cita.

¿De dónde has sacado semejante información sobre los adolescentes? ¿Es tu opinión personal, una intuición o de verdad alguien lo ha medido? Si lo ha medido, necesitas la cita.

Si pones, por ejemplo, Según el Instituto Nacional de Estadística, el 86% de la población de 16 y 18 años utiliza el móvil más de cuatro horas al día.

Es un dato mucho más preciso que decir que muchos adolescentes pasan mucho tiempo con el móvil.

Por supuesto no necesitas respaldar con citas datos del conocimiento común como, por ejemplo, que Colón descubrió América o que la Tierra es redonda. Todos sabemos eso y en tu trabajo no necesitas respaldar con ninguna cita datos de este tipo.


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Nos escuchamos el lunes que viene. ¡Hasta entonces y que pases muy buena semana!